La historia olvidada de Mileva Marić: ¿Coautora de la teoría de la relatividad de Einstein?

Mujeres en la ciencia: Reconociendo la historia y el impacto de la física femenina

Un vistazo a la historia silenciada de las mujeres en la ciencia

La historia de las mujeres en la ciencia es un relato de luchas invisibles y talentos opacados, especialmente en campos dominados por hombres como la física. A lo largo del tiempo, figuras femeninas han contribuido de manera fundamental, pero sus nombres rara vez aparecen en los libros de texto o en los reconocimientos oficiales. Un ejemplo paradigmático es Mileva Marić, una brillante física y matemática, cuyas aportaciones en el desarrollo de teorías fundamentales del siglo XX —en colaboración con Albert Einstein— han sido relegadas a un susurro en la historia oficial.
No es casualidad ni mera casual, sino un reflejo de prejuicios arraigados que minimizan el papel femenino en la ciencia. Estas tensiones históricas dificultan el reconocimiento pleno de las científicas y ralentizan la inclusión de mujeres en un terreno que debería celebrar la objetividad y la innovación por igual. La invisibilización de Marić es la punta del iceberg de una problemática sistemática que afecta a toda una generación de mujeres científicas. Como un iceberg que oculta debajo de la superficie la mayor parte de su masa, la historia científica silenciada esconde múltiples contribuciones olvidadas o negadas por el simple hecho de ser mujeres. [^1][^2]
La importancia de visibilizar estas historias radica no solo en justicia histórica, sino también en reconocer el impacto real que estas mujeres tuvieron en el desarrollo de la física, desgajando el mito del genio individual masculino para abrir paso a la realidad de colaboraciones ignoradas hasta hoy.

Antecedentes: La historia poco conocida de Mileva Marić y su contribución en física

Pocas historias ejemplifican mejor la invisibilización femenina que la de Mileva Marić. Fue, nada menos, la única mujer destacada de su clase en física y matemáticas en la Escuela Politécnica de Zúrich, un logro que por sí solo desafía las normas de su tiempo. Marić no sólo mantenía una relación amorosa con Albert Einstein sino que también fue su par intelectual. Cartas recuperadas entre ambos revelan que Einstein refería con propiedad a “nuestro trabajo” y “nuestra teoría del movimiento relativo”, sugiriendo una colaboración intelectual estrecha y directa.
En 1905 —conocido como “el año milagroso”— Einstein publicó algunos de los trabajos más revolucionarios de la física moderna, abarcando la relatividad especial, el efecto fotoeléctrico, y el movimiento browniano. Sin embargo, el reconocimiento oficial de estos avances se ha otorgado exclusivamente a Einstein, mientras que Marić quedó relegada a un segundo plano. Evidencias como testimonios y cartas apuntan a que Marić pudo haber jugado un papel de coautoría o al menos de apoyo intelectual crucial en esos descubrimientos, pero la estructura patriarcal de la academia científica y los prejuicios de género la excluyeron del crédito merecido.
Esta realidad no es solo un caso aislado, sino la manifestación de un fenómeno que ha durado siglos, donde muchas científicas fueron silenciadas o reducidas a simples acompañantes en las vidas de genios masculinos. La historia de Marić obliga a replantear las narrativas históricas y cuestionar cómo la ciencia construye sus mitos y exclusiones. [^1]

Tendencia actual: La reivindicación del feminismo en la ciencia y la visibilización de las mujeres científicas

Si hace un siglo el nombre de mujeres como Mileva Marić apenas susurraba en los círculos académicos, hoy el feminismo ha impulsado una auténtica revolución en la ciencia. Este movimiento no solo busca corregir esas injusticias históricas, sino que también fomenta una transformación cultural que cuestiona la tradición excluyente. El resurgir de la figura de Marić y otras pioneras representa un acto de resistencia frente a siglos de silencios.
Este proceso de visibilización va acompañado de un aumento palpable en la participación femenina dentro de la física y otras disciplinas científicas. Mujeres científicas activas hoy están desafiando paradigmas y aportando una diversidad de perspectivas que enriquecen el campo. Son un recordatorio de que la ciencia no es patrimonio de un género, sino un espacio donde el conocimiento debe ser democratizado.
Más allá de reivindicar personajes del pasado, el feminismo en la ciencia impulsa políticas y acciones concretas para derribar barreras institucionales, luchando contra prejuicios arraigados y promoviendo la igualdad real en oportunidades de educación, investigación y liderazgo científico. Esta tendencia está generando una ola que, si no es resistida, podría transformar la forma misma en que se produce y reconoce el conocimiento científico, desmontando finalmente el mito del “genio solitario” y patriarcal.

Pronóstico: Hacia una ciencia más inclusiva y un reconocimiento justo

El futuro de la ciencia parece estar encaminado hacia una inclusión más genuina y plural. El reconocimiento formal de figuras históricas como Mileva Marić no es solo un gesto simbólico, sino un factor clave para motivar a nuevas generaciones de mujeres a aventurarse y liderar en la física y otros campos científicos. La justicia histórica que se empieza a reclamar ayudará a construir una sociedad científica más equitativa y diversa.
Los pronósticos indican que veremos una transformación tanto en la estructura académica como en la narrativa cultural. Las mujeres científicas no solo serán cada vez más numerosas, sino que también serán protagonistas visibles y respetadas por sus aportes originales. Además, la ciencia necesitará adaptarse para aprovechar la riqueza que aporta la diversidad de género e ideas, abriendo paso a descubrimientos que un modelo excluyente jamás podría alcanzar.
Si seguimos invisibilizando a las mujeres en la ciencia, estamos condenando al conocimiento a un futuro empobrecido. Por eso, la historia, la física y el feminismo convergen en un propósito urgente: la visibilización y reconocimiento del papel femenino en la ciencia no es opcional, es imprescindible para la verdadera evolución del conocimiento humano. [^2]

Participa y comparte tu opinión sobre las mujeres en la ciencia

¿Crees que la historia de figuras como Mileva Marić debería ser más conocida y valorada? ¿Somos cómplices del silencio que rodea a tantas mujeres científicas que cambiaron el mundo desde las sombras? Te invitamos a romper el ciclo del olvido y del prejuicio compartiendo tu punto de vista en la sección de comentarios.
Solo con un debate abierto y crítico podremos cuestionar las construcciones históricas dominadas por el patriarcado y visibilizar el poder transformador de las mujeres en la ciencia. Tu opinión es el primer paso para una comunidad que exija y celebre el reconocimiento justo en el presente y el futuro del conocimiento científico.

^1]: Para un análisis detallado sobre la historia silenciada de Mileva Marić y su colaboración con Einstein, visita [Gizmodo
[^2]: Reflexiones sobre feminismo y visibilización de mujeres científicas también se pueden consultar en la misma fuente.